
Cacagénesis:
William Saroyan:"Es sencillamente imposible insultar al género humano sin sonreír al mismo tiempo".
domingo, 12 de diciembre de 2010
Cuentos de otoño

Indígenas

Los indígenas, los originarios del lugar, los que estaban primero, los que aún continúan viviendo de acuerdo a sus tradiciones y costumbres, los que en un mundo globalizado, y cada vez más homogéneo intentan seguir actuando acorde con su cultura ancestral.
En el año 2007 Naciones Unidas aprobaba la Declaración sobre sus derechos queriendo dar protección a casi 350 millones de ellos repartidos en varios países del mundo. Cuarenta y seis artículos en los que se establecen derechos muy dignos, alegando yo aquí a la más humana concepción del vocablo. Derecho a la autodeterminación, a la no asimilación forzada de culturas ajenas, a la tierra y los recursos que históricamente les pertenecieron, a la indemnización justa de los daños, a la protección, a la salud... a falta de espacio para resumirlos todos concentraré lo que yo considero la esencia de la declaración: derecho a vivir tranquilo, en paz, donde siempre, como siempre; derecho a la justicia, a la igualdad, al bienestar y mi favorito, a la pertenencia a una sociedad democrática.
¡Qué belleza la del lenguaje que todo lo puede!
¿Cómo lograr la autodeterminación, autogobierno o autonomía de un pueblo nómada, por ejemplo el de los pigmeos, que lleva miles de años viviendo libremente por la selva centroafricana? Ellos no tienen conciencia del valor capital de las cosas, ni del modo sedentario en el que el mundo concibe algo tan sencillo como el hecho de ahorrar, de plantar tomates o de construirse una casa para toda la vida. Allí no existe la igualdad, ni la justicia, ni la tolerancia. En la región de Kivu, en el Congo, donde los bantúes son mayoría, más instruidos en la vida moderna que los pigmeos, pero sobre todo, mucho más grandes y fuertes físicamente, la mujer bantú no se casa con un pigmeo porque en Kivu el pigmeo representa la más baja escala social y para él la justicia es distinta, ya que aquel que le juzgará lleva la sangre de los que ganan en número.
No me malinterpreten, alabo la Declaración, tan correcta, de los derechos que los indígenas debieran de tener. Sin embargo, tacho de hipócrita la equitativa justicia con la que se debieran arreglar las controversias que concerniesen a los indígenas, porque las minorías en la palabra “democracia” pierden la batalla por pura semiótica. El poder y las leyes fruto de la visión de la mayoría regulan el orden mundial. Es difícil creer que un mundo como el nuestro, en el que ganan a diario los poderosos pisando, en ocasiones, cuantas Declaraciones encuentran a su paso y les estorben; que sea este mismo sistema, este mismo mundo de naciones que se unen, las que protejan los derechos de los indígenas por encima incluso de los recursos y los territorios, los mismos recursos y territorios que incitan y justifican las guerras.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Cuentos de otoño
viernes, 10 de diciembre de 2010
Yo Soy Español
Como se decía en Amanece que no es poco “las cosas de misa me se olvidan, pero la Historia de España… la Historia de España la tengo muy presente”. Bueno pues yo también la tengo presente, y por eso mismo cuando me sumerjo en sus protagonistas, en sus grandes momentos y en las decisiones cruciales me entran sudores fríos. En mi Diccionario actualizado busqué la definición de Ansiedad y esto es lo que pone: estado de alteración provocado por el análisis detallado de la Historia de España. Sorprendido por el curioso descubrimiento intenté seguir con la investigación. Me tope en la D del trasnochado diccionario en papel –enemigo declarado de Wikipedia-, con la fantástica “Desastre”, era inevitable ya que casi 50 páginas estaban dedicadas a esta gran palabra, básica en el desarrollo de nuestra larga historia. En un subapartado de estas acojonantes 8 letras rezaba: “Morfología del Desastre: de los Reyes Católicos a Pizarro, pasando por Fernando VII y otras calamidades”. Debo reconocer que este Diccionario me tenía ganado, así que llamé a la editorial y les pregunté si tenían más obras. La respuesta afirmativa me llenó de placer, y en pocos días hacía cola en Correos con mi papel de recogida de certificado en la boca. Al llegar a casa destrocé el paquete y ahí estaban los grandes hits de un país viejo y rico: “Como salir perdiendo en cada Tratado y encima creernos los mas listos”, “Como malvender Florida en dos pasos”, “Como echar al invasor gabacho con cuatro piedras… a mí no me enseña a leer ni Dios, bueno solo si Él me lo pide…”, “Golpe de Estado: del caballo y el sable al bigote y el tricornio”. Hice un parón mientras seguía ojeando este fantástico envío, mi amada patria y sus cosillas. De repente ante mí mas ejemplares: “De un Imperio en el que no se ponía el Sol a tomar el peñasco Perejil con viento duro de levante”. Mi excitación era ya absoluta, literatura de primer nivel, la estantería del retrete es el lugar adecuado. Entre libro y libro un folleto de suscripción a una revista “Suspiros de España: de Quevedo y Góngora a Ramoncín y Juan Manuel de Prada” rápidamente ponía mis datos para hacerme socio de este selecto club. La alegría se convirtió en euforia mal contenida cuando de regalo daban souvenirs, con la primera entrega: un crucifijo, una postal del Escorial, una boina de Requeté y un cursillo gratis para chiflar como un buen Maqui.
- F. J. Tejada -
Justo antes de la posguerra
miércoles, 8 de diciembre de 2010
INéDITO TOWER

-Toni Tower Baobab-
A estas horas
sólo puedo tener miedo;
a quedarme solo
a perder mi empleo
a que no me quiera
a que se muera mi madre
a estar gordo
A estas horas
sólo puedo tener miedo;
Nos han ganado
La victoria es vuestra
Entregamos las armas
Deponemos nuestros sueños
Aceptamos ser vasallos
Ya teníais casi todo el dinero
A estas horas
Tenéis;
Nuestro dinero
Nuestro futuro
Nuestras ilusiones
Nuestra fuerza
Nuestra voluntad
Pero lo que más me duele:
Es que hayáis conseguido que piense
que lo único y más importante en la vida es el dinero.
A estas horas se estudia un impuesto sobre las lágrimas
y un canon sobre la tristeza.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Usa y sus cosas: Letal
-Tejada F.-
Como de costumbre el reo es atado a la camilla, una fría y meticulosa rutina silenciosa y escalofriante acompaña la labor de los auxiliares, un trabajo como otro cualquiera dicen algunos. Los familiares de la víctima se instalan en una pequeña grada en la habitación contigua, desde donde ven el espectáculo a través de un cristal.
Habitualmente en pocos minutos el proceso está finalizado, los condenados pierden el conocimiento en un instante y son oficialmente declarados muertos a los pocos minutos.
La santísima trinidad química se encarga.
La primera sustancia es el Tiopental Sódico, un anestésico, en pocos segundos un sueño profundo. La segunda Bromuro Pancuronio, bloqueador neuromuscular, los pulmones y el diafragma paralizados, no hay respiración, finalmente, la tercera en acción, Cloruro de Potasio, detiene el corazón en el acto.
En 2006, el puertorriqueño Ángel Nieves fue ejecutado mediante inyección letal por matar a tiros al encargado de un club nocturno en Florida, agonizó durante 35 minutos, al parecer su cuerpo no metabolizó la dosis del cóctel, testigos del suceso cuentan que su pechó se hinchó y sus ojos se movían de un lado a otro descontrolados, en blanco, una lucha salvaje contra su propio cuerpo, sufrimiento extremo.